Cada vez más empresas utilizan la inteligencia artificial para las entrevistas de trabajo, algo que se suma a la ya extendida práctica de revisar las redes sociales de los candidatos.
En primer lugar, considero que, en general, sería más fácil superar una entrevista con un humano, ya que, aunque cada humano es diferente, entran en juego aspectos como la improvisación, el humo... Es cierto la IA mide parámetros como el tono de voz o la expresión, pero no percibe si nuestra intervención es leída o incluso si algo se ha dicho con ironía.
Por otro lado, es cierto que existe un sesgo en la condición humana a la hora de escoger un candidato u otro, pero también lo tiene la IA al estar creada por humanos con sus propios sesgos, además de que los algoritmos y las mates no siempre son precisas. Puede darnos 99% de match en tinder, llegar a la cita y decir: "Mi madriña, quen me mandaba vir aquí!". De momento, estamos en la prehistoria de la IA y para que sea un método útil de contratación, debiera ser más transparente y objetivo que el de un humano y de momento, no lo es.
En lo que respecta a las redes sociales, creo que mi huella en ellas tampoco aportaría nada especial. Además tampoco tengo demasiados perfiles en redes. Creo que como método puede darte una idea de la persona a la que vas a entrevistar, pero tampoco es infalible ya que a veces se saca de contexto la información, como por ejemplo un caso en el que a un futbolista no lo contrataron por haber comentado en twitter contra ese equipo cuando tenía 15 años. Lo esencial es tener cuidado y no meter la pata en las redes, ya que si no vas a escribir en un muro y firmarlo después, tampoco lo hagas en tu perfil.